Los Combustibles Fósiles y la Protección del Clima:
La Lógica del Carbono
Prevenir los riesgos del calentamiento global implica limitar tanto la velocidad como la magnitud de los cambios climáticos que se producirán durante el próximo siglo a niveles tales que puedan ser tolerados por los sistemas naturales y los seres humanos y sin que se produzcan daños muy significativos.
El presente informe muestra que si los países del mundo, en su conjunto, desean prevenir los devastadores peligros del cambio climático es necesario ajustar el consumo de los combustibles fósiles a un límite de emisiones que llamaremos aquí "Cuota de Carbono".
Así mismo se demuestra que si se desea evitar los altos riesgos climáticos sólo es posible quemar una pequeña porción de las reservas conocidas de petróleo, gas y carbón. Esta conclusión es válida para un amplio rango de hipótesis acerca de la sensibilidad del clima a las interferencias humanas y adoptando diferentes límites en el cambio climático que podrían considerarse como "tolerables".
Si se compara la "Cuota de Carbono" con las actuales proyecciones de demanda futura de combustibles fósiles, surge la necesidad de reducir de manera urgente el consumo de fósiles. Greenpeace sostiene que tales reducciones son técnica y económicamente posibles y, en términos ecológicos, perentorias.

Contenido
Las emisiones de dióxido de carbono
Las reservas de combustibles fósiles
Límites ecológicos
Limites ecológicos confirmados por recientes análisis científicos
Las incertidumbres suman riesgos de inestabilidades climáticas y realimentaciones.
Sensibilidad climática y política climática precautoria
El riesgo del nivel de los océanos está subestimado.
Los cambios climáticos proyectados exceden los limites ecológicos.
Metas ecológicas globales
La "Cuota de Carbono"
Sensibilidad de la "Cuota de Carbono" para distintas presunciones
La lógica del carbono implica el abandono de los combustibles fósiles
ANEXO 1: Una Nueva Matriz Energética
ANEXO 2: Cambios en el Clima y Salud Humana
Las emisiones de dióxido de carbono
Cada año el mundo libera alrededor de 6 mil millones de toneladas de carbono (6 gigatoneladas o 6 GtC) en la forma de dióxido de carbono (CO2) proveniente de la quema de combustibles fósiles: carbón, petróleo y gas. Estas emisiones se vienen incrementando en un promedio de alrededor del 2% anual durante las últimas décadas.

El CO2 es el principal gas causante del efecto invernadero y su importancia tiende a crecer hacia el próximo siglo. Los combustibles fósiles fueron los responsables de alrededor del 60% de las emisiones de gases de invernadero en 1990.
Tabla 1. Contribución de distintas fuentes
a las emisiones de Gases de Invernadero en 1990
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Combustibles fósiles |
58% |
|
Fuentes industriales |
4% |
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Agricultura |
18% |
|
Deforestación |
17% |
|
Residuos |
3% |
|
100% |
Esta tabla muestra la estimación de emisiones de gases de invernadero por sector basada en una ponderación de las potencialidades de calentamiento de cada gas (PICC)
Según los análisis realizados por el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (PICC), de no mediar acciones para reducir las emisiones de CO2, serán emitidas a la atmósfera alrededor de 1.500 GtC durante el próximo siglo. La deforestación contribuiría con unos 30-95 GtC, mientras que el resto provendría de la quema de petróleo, gas y carbón. En consecuencia, hacia el fin del próximo siglo, las actividades humanas habrán sumado entre 4 y 10 veces más dióxido de carbono de origen fósil a la atmósfera que el que se ha emitido desde el inicio de la era industrial.
Tabla 2. Escenarios IS92 del PICC: emisiones acumuladas 1990-2100
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Escenario |
Total de carbono fósil (GtC) |
Deforestación (GtC) |
Total de carbono (GtC) |
|
IS92a |
1.415 |
85 |
1.500 |
|
IS92b |
1.345 |
85 |
1.430 |
|
IS92c |
690 |
80 |
770 |
|
IS92d |
950 |
30 |
980 |
|
IS92e |
2.105 |
85 |
2.190 |
|
IS92f |
1.735 |
95 |
1.830 |
Esta tabla muestra las emisiones acumuladas de carbono hasta el 2100 para los seis escenarios propuestos por el PICC. Estos escenarios fueron diseñados presuponiendo ausencia de políticas de reducción de emisiones así como diversas condiciones para el crecimiento poblacional, consumo energético, etc. El escenario IS92a es el denominado "escenario medio".

La concentración del CO2 en la atmósfera se expresa en ppm (partes por millón). Cuando se hace referencia a los niveles pre-industriales se toma el nivel de concentración existente a finales del siglo XVIII, unos 280 ppm. La concentración actual es de 360 ppm.
Las reservas de combustibles fósiles
En términos globales, las reservas de petróleo, gas y carbón identificadas como "económicamente recuperables" suman hoy más de 1.000 GtC. Estas "reservas" económicamente recuperables se están expandiendo debido a las permanentes actividades de exploración y al desarrollo de nuevas tecnologías para la explotación. La base de "recursos" potenciales que podría ser convertida en reservas está por arriba de los 4.000 GtC.
Las estimaciones de las reservas económicamente recuperables van desde 829 GtC a 1.501 GtC en total. El carbón predomina en las reservas estimadas, totalizando entre 638 GtC y 1.034 GtC. Las reservas convencionales de petróleo y gas son mucho más pequeñas en comparación, sumando entre 182 GtC y 205 GtC. Las reservas no convencionales de petróleo y gas que podrían ser económicamente recuperables agregarían entre 133 GtC y 262 GtC.
Tabla 3. Combustibles fósiles: Reservas y Base de recursos
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PICC 1995 Reservas identificadas GtC |
WEC 1993 Reservas convencio- nales GtC |
IIASA 1997 Reservas GtC |
PICC 1995 Base de recursos GtC |
WEC 1993 Base de recursos GtC |
IIASA 1997 Base de recursos GtC |
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|
Gas convencional |
72 |
69 |
81 |
138 |
133 |
243 |
|
Gas no convencional |
103 |
111 |
403 |
260 |
||
|
Petróleo convencional |
110 |
114 |
124 |
156 |
167 |
243 |
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Petróleo no convencional |
130 |
151 |
296 |
497 |
427 |
|
|
Carbón |
638 |
646 |
1.034 |
3.173 |
3.622 |
3.505 |
|
Total |
1.053 |
829 |
1.501 |
4.166 |
4.419 |
4.678 |
Esta tabla muestra las estimaciones de reservas y recursos en GtC hechas por el PICC (1995), el World Energy Council (WEC) (1993) y el International Institute for Applied Systems Analysis (IIASA) (1997)
En la actualidad, si se compara las reservas de combustibles fósiles con las emisiones de CO2 estimadas para el 2100 en ausencia de políticas de estabilización del clima (1.500 GtC), sólo con la estimación más alta (1.501 GtC) el mundo tendría "suficientes" reservas económicamente recuperables de combustibles fósiles como satisfacer la demanda estimada.
Sin embargo, esto no es realmente así ya que como hemos dicho existen más de 4.000 GtC de recursos fósiles que, con los avances técnicos en marcha, se convertirán, en un tiempo más, en reservas económicamente recuperables. Parece ser claro que si el aumento de la productividad en la industria petrolera continúa en el futuro a los niveles históricos, es muy improbable que haya carencia en el suministro de combustibles fósiles -carbón, petróleo y gas- durante el próximo siglo.
El análisis que Greenpeace hace en este informe demuestra que si se quiere mantener los cambios del clima a niveles tolerables será imprescindible reducir el uso de los combustibles fósiles mucho antes de que la escasez se convierta en un factor limitante.


La Convención Marco sobre Cambio Climático, firmada en la Cumbre de la Tierra en 1992 bajo los auspicios de las Naciones Unidas, ha fijado como objetivo central mantener al mundo dentro de límites ecológicos. Su fin primordial es estabilizar las concentraciones de gases de invernadero en la atmósfera a un nivel que prevenga interferencias humanas peligrosas para el clima. Más aún, requiere que esto sea hecho lo suficientemente rápido como para que los ecosistemas puedan adaptarse naturalmente al cambio climático y que la producción de alimentos no se vea amenazada.
En 1990 el Grupo Consultor sobre Gases de Invernadero de las Naciones Unidas recomendó objetivos globales para los niveles máximos y tasas de crecimiento de las temperaturas y del nivel de los océanos debido a las emisiones de gases de invernadero. En otras palabras, qué nivel de cambios puede tolerar la naturaleza, o cuáles son los "límites ecológicos" del planeta.
Según ese análisis, incrementos de temperaturas de 1,0oC por encima de los niveles pre-industriales podrían ocasionar cambios rápidos e impredecibles en los ecosistemas, resultando en enormes daños. Más aún, se encontró que la velocidad del incremento de las temperaturas globales resulta ser un factor determinante de consecuencias muy dañinas: una tasa de incremento por encima de 0,1oC/década podría ocasionar daños en los principales ecosistemas así como un incremento en la inestabilidad climática.
Un aumento en el nivel de los océanos de 20 centímetros (cm) por encima del nivel de 1990 provocaría significativos impactos. También se estimó que un aumento del nivel de los océanos de 50 cm por sobre el de 1990 puede ocasionar la completa destrucción de muchas naciones isleñas y producir incrementos enormes en los daños ocasionados por fenómenos meteorológicos.
Limites ecológicos confirmados por recientes análisis científicos
Los hallazgos del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (PICC) y otros estudios científicos realizados en los últimos siete años han confirmado la validez de los objetivos globales para el cambio climático descriptos en 1990 por el Grupo Asesor sobre Gases de Invernadero de la ONU.
Una duplicación del nivel de CO2 presente en la atmósfera por sobre los niveles pre-industriales, que ocurriría entre el 2030 y el 2040, es probable que ocasione cambios climáticos de enormes impactos.
Los efectos proyectados incluyen pérdidas significativas en vidas humanas por causas directas e indirectas del cambio climático, una notable pérdida en la biodiversidad y, bajo las previsiones más optimistas, entre 60 y 350 millones de personas que se sumarán a la población mundial bajo riesgo de hambrunas, la mayor parte en países en desarrollo.
Una suba de 50 cm en el nivel del mar, que se prevé ocurra durante el próximo siglo, podría implicar un dramático aumento de las poblaciones en riesgos de inundaciones, la desaparición de naciones ubicadas en pequeñas islas y pérdidas significativas en la producción de arroz en Asia.
Para el muy largo plazo (algunos siglos) se estima que un incremento equivalente a duplicar el CO2 atmosférico podría elevar el nivel de los océanos por encima de un metro y probablemente incremente la temperatura global en alrededor de 3,5oC (utilizando para esta estimación la sensibilidad climática adoptada en este trabajo)
Para hipótesis de incrementos en las concentraciones de gases de invernadero en la atmósfera menores que una duplicación de CO2 se prevé también grandes daños. Los estudios han mostrado que la estabilización del CO2 en 450 ppmv (partes por millón en volúmen) conduciría a un incremento de 1,7oC en la temperatura por sobre los niveles pre-industriales y una elevación del océano de 29 cm para el 2100. Alrededor de un cuarto de la superficie vegetal natural total del planeta estaría amenazada y existe la posibilidad de tener impactos significativos sobre la producción agropecuaria en diversas regiones.
Para un incremento de sólo 1,0oC en la temperatura promedio global se prevé un fuerte impacto en los bosques de todo el planeta, lo que provocaría tanto grandes transformaciones en ellos como la desaparición de bosques completos.
Está demostrado que muchos de los impactos previstos en relación con el incremento de las emisiones serían evitables sólo si se toman acciones de manera temprana. Un análisis acerca de cual es la "banda segura de emisiones" muestra que se necesitan grandes reducciones en las emisiones en el corto plazo (2010) para evitar los riesgos catastróficos del cambio climático.
Estos análisis de niveles de reducción de emisiones para el corto plazo (hasta el 2010) permiten establecer márgenes para las emisiones que tienen en cuenta las restricciones económicas para efectuar grandes reducciones de emisiones en el corto plazo y las mínimas reducciones sin que impliquen un gran compromiso de reducción posterior a ese período. De dicho análisis, banda de emisiones seguras, surge la necesidad de que los países industrializados reduzcan sus emisiones en al menos un 20% respecto de los niveles de 1990 para el año 2005. Reducciones menores implicarán mayores, y muy drásticas, restricciones en los años siguientes si se desea evitar superar los límites ecológicos.
Las incertidumbres suman riesgos de inestabilidades climáticas y realimentaciones.
Existe una cantidad de incertidumbres que dificultan la posibilidad de estimar causas y efectos en torno del cambio climático. Muchas de estas incertidumbres tienen que ver con posibles reacciones de realimentación que podrían amplificar el cambio climático de manera drástica. Por ejemplo, se puede predecir una posible disminución en la circulación termodinámica de los océanos. Este debilitamiento (o cese) de la circulación termodinámica de los océanos podría conducir a que las concentraciones de CO2 se incrementen más rápido de lo previsto debido a la pérdida de la capacidad de los océanos de absorver grandes cantidades de CO2.
Si el cambio climático pronosticado no es controlado y el ritmo del cambio de temperatura es muy alto, la cubierta vegetal no podrá migrar y adaptarse, en ese caso los bosques (verdaderos sumideros de carbono) sufrirán una disminución resultando en una realimentación de las concentraciones de CO2 en la atmósfera.
Este tipo de realimentaciones (amplificación de los cambios) tornará difícil, o imposible, prevenir los riesgos de los cambios climáticos. La respuesta de los océanos podría también aumentar el impacto sobre las futuras concentraciones de CO2, llevadolas mas allá de lo previsto por el PICC.
Los probables efectos de las realimentaciones de la biósfera terrestre (bosques) y los océanos durante el próximo siglo pueden amplificar los cambios inducidos por el hombre y, por ende, reducir la cantidad de carbono fósil (denominado en este informe "Cuota de Carbono") que puede ser emitido para cualquier escenario de emisiones que se adopte.
Sensibilidad Climática y política climática precautoria
Desde 1990 el PICC ha adoptado una hipótesis como la "mejor estimación" para calcular la sensibilidad del clima. Esta hipótesis señala que si las concentraciones de CO2 se duplican y se le permite al clima estabilizarse se produciría un incremento en la temperatura global de 2,5oC. Estas estimaciones tienen un rango que va desde 1,5oC a 4,5oC. Las evidencias científicas están señalando que es probable que se tenga una mayor sensibilidad climática que la "mejor estimación" del PICC.
Una sensibilidad climática en un rango de 3-4oC aparece como una mejor aproximación que los 2,5oC. Esto ocurre cuando se combinan los efectos del incremento de las concentraciones de gases de invernadero, el efecto de los aerosoles sulfúricos y los cambios de la irradiación solar. Los modelos climáticos mas avanzados revisados en el Segundo Informe de Análisis del PICC poseen sensibilidades climáticas en un rango de 2,1-4,6oC con la media de los modelos en alrededor de 3,7oC.
Una alta sensibilidad climática magnifica los riesgos creados por el incremento de las concentraciones de gases de invernadero y también reduce la "Cuota de Carbono" para cualquier combinación de límites ecológicos que adoptemos.
Desde una perspectiva precautoria sería más conveniente basar una política de estabilización climática en la sensibilidad máxima que tomar la "mejor estimada" del PICC. Por esta razón, Greenpeace adopta para este análisis una sensibilidad climática de 3,5oC como la estimación que debe ser utilizada para la determinación de políticas climáticas.
El riesgo del nivel de los océanos está subestimado.
Las incertidumbres en las explicaciones dadas por la ciencia en referencia con la elevación del nivel del mar observada durante el último siglo, han crecido en la última década en lugar de disminuir. Las características de estas incertidumbres son un elemento suficiente como para acentuar la preocupación de que los riesgos de una suba del nivel del mar en el largo plazo -como consecuencia de los efectos del calentamiento global sobre la barrera de hielos antárticas y en Groenlandia- hasta ahora hayan sido subestimadas.
Los cambios climáticos proyectados exceden los limites ecológicos.
Los cambios climáticos que se pueden prever para el próximo siglo casi con seguridad superarán los limites ecológicos descriptos anteriormente si no se adoptan acciones para reducir las emisiones. En 1995 el PICC halló que la temperatura promedio global ya se había elevado entre 0,3-0,6oC por encima de los niveles pre-industriales. Las tasas de crecimiento de las temperaturas globales debido al nivel actual de emisiones y a los pronósticos de emisiones futuras tienden a ser de 0,2-0,3oC por década para los próximos decenios. Durante los últimos 100 años el nivel de los océanos se elevó entre 10 y 25 cm y esta suba, según el PICC, está fuertemente asociada al incremento de la temperatuira global ya registrado.
La velocidad de tales cambios durante el próximo siglo probablemente excederá cualquier otro ocurrido en los últimos 10.000 años. Basándonos en las "mejores estimaciones" del PICC, si no se toman acciones para reducir las emisiones, para el 2100 la temperatura global podría incrementarse en alrededor de 2,4oC y el nivel del mar aproximadamente unos 50 cm por encima de los niveles de 1990. Mientras que con la sensibilidad climática adoptada en este análisis (3,5oC) el calentamiento probablemente sería de 3,0oC por encima del nivel pre-industrial de la temperatura promedio global y el nivel de los océanos esté entre 55-60 cm por encima del nivel de 1990.
Estas proyecciones de cambios están muy por encima de los niveles identificados como los "límites" para producir daños importantes en los ecosistemas y generar daños en la producción de alimentos en muchas de las regiones más vulnerables del mundo. Podrían también significar pérdidas humanas por efectos indirectos en la salud debido al calentamiento global..
Dada esta situación, Greenpeace considera que para proteger el clima se deberían establecer los siguientes objetivos generales:
Greenpeace reconoce que cualquier intento de cuantificar los impactos futuros del cambio climático está plagado de incertidumbres. De todos modos, ello no debe ser usado para justificar la inacción, sino, por el contrario, para aplicar el principio precautorio de manera urgente.
La fijación de una "Cuota de Carbono" significa establecer un total máximo de emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera que permita no superar los límites ecológicos. Se debe tener en cuenta para ello la mezcla de gases de invernadero en la cual el dióxido de carbono es el más importante.
Lo que realmente le ocurra al clima está determinado significativamente sólo por los cambios (reducciones) en las emisiones de gases de invernadero, tanto en su totalidad (tomando el largo plazo hacia el ano 2100) como en términos de "vías" o la evolución que las emisiones adopten, es decir, cuánto es emitido más temprano o tarde.
Calcular la "Cuota de Carbono" requiere de presunciones acerca de factores que incluyen la sensibilidad del clima a las interferencias humanas, el rol de los otros gases de invernadero y qué nivel de daño es aceptable.
Tomando la sensibilidad climática en 3,5 oC con un límite de 1,0oC de incremento en la temperatura promedio global por encima de los niveles pre-industriales y asumiendo que los otros gases de invernadero contribuyen en alrededor de una cuarta parte de lo que influye en el largo plazo el CO2 sólo, la "Cuota de Carbono" a emitirse hacia el final del próximo siglo, puede ser estimada en término de miles de millones de tonelada de carbono (GtC). Con estas hipótesis, la "Cuota de Carbono" es:
145 GtC
: Sin adoptar acciones que detengan los actuales niveles de deforestación (los bosques liberan carbono cuando son destruidos), esta fuente emitiría 80 GtC durante el próximo siglo.225 GtC
: Adoptando acciones para detener la deforestación, estabilizando el aporte de los bosques en los niveles actuales, lo cual debería involucrar un programa global de reforestación en el siglo venidero.265 GtC
: Si se aplicara una importante acción destinada a detener la deforestación y esfuerzos globales de forestación como parte de un programa para "secuestrar" carbono (generando "sumideros" de un extra de 40 GtC)Estas estimaciones poseen un nivel de incertidumbre de alrededor del 50% asociadas a aquellas vinculadas a la sensibilidad climática, el rol de los otros gases de invernadero y el propio modelo del ciclo del carbono y demás factores.
La "Cuota de Carbono" estimada en 225 GtC, el valor medio, representa emisiones por sólo un cuarto de las reservas existentes y es una pequeña fracción (5%) de los recursos potenciales de petróleo, gas y carbón.


Los efectos climáticos de esta "Cuota de Carbono", basados en la sensibilidad climática adoptada en este informe, son tales que se calcula que la temperatura global se elevará a 1,4oC por encima de los niveles pre-industriales y luego declinará a alrededor de 1,2oC hacia el año 2100. En ausencia de elementos sorpresivos, la temperatura continuaría declinando lentamente y se estabilizaría en el muy largo plazo a 1,0oC durante el siglo 22. El nivel del mar se elevaría en cerca de 20 cm (basándonos en las mejores estimaciones del PICC sobre parámetros de elevación de los océanos).
Sensibilidad de la "Cuota de Carbono" para distintas presunciones
Greenpeace recomienda aplicar un enfoque precautorio para la protección del ambiente. De todos modos, vale la pena explorar los efectos que tendría sobre la "Cuota de Carbono" la adopción de diferentes presunciones acerca de la sensibilidad del sistema climático y diferentes percepciones acerca de los límites ecológicos que deberían adoptarse para el cambio de clima.
La Unión Europea (UE) ha propuesto como límite que las temperaturas globales no deberían exceder los 2,0oC respecto de los niveles pre-industriales. Con una sensibilidad climática de 3,5oC y con la tasa de deforestación utilizada para la estimación media esto requeriría que las emisiones totales de combustibles fósiles fueran algo menos de 410 GtC al finalizar el próximo siglo. De todos modos, un calentamiento de 2,0oC ha sido identificado por el Grupo Consultor sobre Gases de Invernadero de la ONU como un límite superior más allá del cual los riesgos de daños muy graves a los ecosistemas se incrementan rápidamente. Aun así la "Cuota de Carbono" para este límite es un 40% menor a las reservas conocidas como económicamente recuperables de combustibles fósiles -petróleo, gas y carbón- y representa menos del 10% de los recursos potenciales.
Evitar una duplicación de las concentraciones de CO2, con las presunciones hechas anteriormente, requeriría que el total de emisiones de combustibles fósiles al final del próximo siglo fuera menor a 720 GtC. Esto representa alrededor del 70% de las reservas económicamente recuperables de carbón, gas y petróleo y menos que un quinto del total de los recursos fósiles potenciales. Más aún, representa sólo la mitad de lo que es probable que el mundo emita a la atmósfera durante el próximo siglo en ausencia de políticas de mitigación. Permitir una duplicación del CO2 llevaría a daños importantes incluyendo significativas pérdidas en vidas humanas debido a efectos en la salud por causa directas e indirectas del cambio climático, incrementar el hambre en diversas regiones del mundo y daños importantes en los ecosistemas. Mas aún, las perdidas económicas producidas por los impactos climáticos agravarían las consecuencias de los eventos meteorológicos extremos tales como inundaciones, sequías e incendios forestales.
Si todas las reservas de combustibles fósiles estimadas en la actualidad fueran quemadas durante el próximo siglo se produciría, en el largo plazo, un incremento de 5,0oC de la temperatura por sobre los niveles pre-industriales si se toman en cuanta los otros gases de invernadero.
El escenario medio del PICC (IS92a), que supone la inexistencia de políticas de mitigación, predice una emisión de 1.415 GtC a la atmósfera para el año 2100. Esto produciría un incremento promedio de la temperatura de 2,5-2,9oC por encima del nivel pre-industrial (con una sensibilidad de 2,5oC).
En tanto para el largo plazo (en equilibrio) el incremento de la temperatura promedio global correspondiente a las concentraciones de gases de invernadero en el 2100 resultante de ese escenario seria de 4,0-5,6oC con una sensibilidad de 3,5oC.
Aún en el caso de utilizar escenarios más "optimistas", la lógica de un inmediato abandono de los combustible fósiles sigue siendo perentoria. Mantener el clima en 1,0oC como límite superior implica 225 GtC de "Cuota de Carbono" al asumir una sensibilidad de 3,5oC. Una "Cuota de Carbono" de 295 GtC resulta de asumir una sensibilidad de 2,5oC.
Esto es aún mucho menor que las reservas conocidas. El objetivo global de la UE de mantener el incremento de la temperatura global en 2,0oC por sobre los niveles pre-indutrales implica una "Cuota de Carbono" de 410 GtC con una sensibilidad climática de 3,5oC y 585 GtC con un sensibilidad de 2,5oC.


Incremento de temperatura y nivel del mar estimados
con una sensibilidad climática de 3,5oC
La lógica del carbono implica el abandono de los combustibles fósiles
Las "Cuotas de Carbono" estimadas son ampliamente excedidas por las reservas conocidas de combustibles fósiles, y más aún, excedidos por las reservas de gas y petróleo. Por lo tanto el abandono de los combustible fósiles es una consecuencia lógica.
Es necesario el urgente inicio del abandono de los combustibles fósiles por diversas razones:
Para cumplir con los limites ecológicos de velocidad de la elevación del nivel de los océanos y las temperaturas atmosféricas.
Porque al ritmo actual de consumo de combustibles fósiles se excederá la "Cuota de Carbono"en 30 años (para el ano 2025),
Porque a los niveles históricos de incremento en las emisiones de CO2 (alrededor del 2% anual) la "Cuota de Carbono" de 225 GtC será excedido en el año 2020.
Porque se requieren cambios estructurales en la planificación energética (cambios hacia energías renovables y tecnologías de eficiencia energética)
Porque los países industrializados deberán liderar estos cambios iniciando el pronto abandono de los combustibles fósiles, política que deberá ser más tarde asumida por el resto de la comunidad internacional.
Porque el cambio climático puede resultar mas rápido como resultado de "sorpresivos" efectos de realimentación que no están incluidos en estos modelos. Cuanto más se demoren las acciones, más probable es que ocurran catástrofes climáticas. Estas podrían incluir, por ejemplo, un cambio en las corrientes marinas, un colapso de los hielos antárticos ocasionando un incremento notable de los océanos, cambios en los vientos monzones impactando en la agricultura de toda Asia. Tales catástrofes, una vez iniciadas, son irreversibles.
Algunas de las implicancias claves para la acción política fundamentada en la "Cuota de Carbono" son:
El uso del carbón necesita ser abandonado tan rápido como sea posible ya que es el mayor emisor de carbono de los combustibles fósiles convencionales. Sólo una pequeña fracción de las reservas económicamente recuperables puede ser utilizada.
No debiera haber más exploraciones y/o desarrollos tecnológicos para acceder a las reservas no convencionales de petróleo y gas. Las reservas económicamente recuperables de gas y petróleo son ya suficientes para superar la "Cuota de Carbono".
Cuantas más inversiones se realicen en exploración y desarrollo de tecnologías para la explotación de nuevas áreas con recursos fósiles (explotación de reservas marginales) más cantidad de éstas se convertirán en reservas económicamente recuperables.
Las inversiones en nuevas exploraciones y tecnologías para la explotación están condicionadas por las expectativas que el mercado tenga en cuanto a la demanda futura. Si los mercados esperan un incremento en la demanda, es esperable que se realicen inversiones para "expandir" las reservas disponibles. Dado que las reservas económicamente recuperables ya exceden los límites ecológicos, tales inversiones son innecesarias e irracionales.
Una de las consecuencias políticas de esta conclusión es que los gobiernos deben actuar urgentemente para desalentar las expectativas de los mercados en el incremento del uso de los combustibles fósiles. El aliento gubernamental para el uso de los combustibles fósiles a través de subsidios directos e indirectos y la emisión de licencias de exploración sólo conducen a la exploración y explotación de nuevas reservas.
Si los gobiernos no actúan de manera urgente para desalentar la expectativa de los mercados acerca de la demanda futura de combustibles fósiles, las futuras generaciones se verán obligadas a restringir drásticamente la disponibilidad de combustibles fósiles para proteger el sistema climático a un costo económico y social mucho mayor que el que implicaría tomar la iniciativa hoy.
El cuadro muestra los dos modos de incrementar las reservas:
Descubriendo nuevas o a través de avances tecnológicos en la explotación
Descubiertas
No Descubiertas
Esta es la lógica del carbono. La conclusiones son ineludibles. Greenpeace reclama una inmediata acción por parte de los gobiernos de las naciones industrializadas para:
Realizar estos cambios son técnica y económicamente posibles. Greenpeace elaboró un extenso estudio acerca de un escenario energético para el próximo siglo que demuestra que es posible mantenernos dentro de los límites ecológicos por medio de una profunda transformación de la actividad energética. Ese escenario llamado "Fossil Free Future" combina una fuerte acción para reducir el consumo de combustibles fósiles con acciones para detener la deforestación y un programa intenso de reforestación
Este escenario fue diseñado utilizando la sensibilidad climática usada por el PICC (2,5oC) y una "Cuota de Carbono" de 305-345 GtC. Bajo este escenario la deforestación fue reducida a la mitad emitiendo a la atmósfera unos 40GtC y el programa de reforestación permite "secuestrar" alrededor de 80 GtC durante el siglo XXI. Las emisiones netas durante el período analizado (hasta el 2100) están en el rango de 265-300 GtC.
Si se adopta una sensibilidad climática de 3,5oC implica entonces una menor "Cuota de Carbono" que la usada en el escenario elaborado por Greenpeace y si se mantiene la misma tasa de deforestación y el programa de reforestación se llega a una Cuota de Carbono de 265-270 GtC.
Asumiendo que el escenario de reforestación diseñado por Greenpeace es casi un límite superior de aquello que sería posible en esa area, el rango de emisiones proveniente de combustibles fósiles que permitiría cumplir los objetivos ecológicos se encuentran en el rango de 145-265 GtC.
Greenpeace Argentina
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Tel:54 1 9620404, Fax:54 1 9637164
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contacto: Juan Carlos Villalonga
ANEXO 1: Una Nueva Matriz Energética
Sin Nucleares ni Combustibles Fósiles
Greenpeace ha publicado un estudio sobre la situación energética global. El mismo fue desarrollado en base a análisis hechos por el Stockholm Environment Institute - Boston (SEI-B) y un grupo de expertos en diferentes disciplinas. A pesar de utilizar presunciones convencionales en cuanto al crecimiento económico y demográfico, no compartidas por Greenpeace, el estudio concluyó que es técnicamente factible reducir a la mitad el actual uso de combustibles fósiles para dentro de 40 años. La utilización de petróleo y de otros combustibles fósiles serían abandonados completamente dentro del próximo siglo. La energía nuclear sería abandonada en el año 2010. El trabajo completo ha sido publicado por Greenpeace Internacional en los siguientes informes: Fossil Fuels In A Changing Climate. How to protect the world's climate by ending the use of coal, oil & gas; Greenpeace (1993). Towards A Fossil Free Future. The Next Energy Transition; Greenpeace (1993). Towards A Fossil Free Future, The Next Energy Transition (Technical Annexes); Greenpeace (1993).
El estudio demuestra que una combinación de mejoras básicas en la eficiencia energética en todos los sectores, más la introducción de un rango de energías renovables, conduce a reducciones muy significativas en el impacto ambiental de los combustibles fósiles, sin ningún colapso económico. A pesar de que el escenario no es exactamente la visión de Greenpeace, es una "prueba" de que un futuro energético sin combustibles fósiles y sin energía nuclear puede ser una realidad.
Hasta ahora el daño ambiental ocasionado por la industria de los combustibles fósiles ha tenido respuestas políticas mínimas, tales como los reclamos para estabilizar las emisiones del dioxido de carbono (CO2) en los países industrializados. Algunos países se han comprometido a reducir el CO2 entre el 5 y el 25% para las próximas décadas. Esto es absolutamente insuficiente para enfrentar el conjunto de impactos producidos por los combustibles fósiles tales como el cambio climático, la lluvia ácida, derrames de petróleo, entre otros. El estudio de Greenpeace es único porque establece objetivos ecológicos para poder preservar el clima y luego demuestra cómo es posible alcanzar esos objetivos mediante la transformación del actual sistema energético.
A contrapelo del mensaje dado por la industria de los combustibles fósiles, el estudio muestra que el mundo puede funcionar sin combustibles fósiles y sin energía nuclear, que las opciones tecnológicas están ya disponibles y que tal transición no implica ningún colapso económico. Si el público desea detener la tragedia permanente de los derrames de petróleo, los impactos de la explotación petrolífera, el deterioro en la calidad del aire en las ciudades, detener la producción de residuos nucleares y prevenir la catástrofe climática, las opciones están claramente disponibles.
Principales resultados del estudio
1. El consumo de combustibles fósiles cae desde los 274 exajoules actuales a 144 exajoules en el año 2030, una reducción del 53%;2
2. La emisión de dioxido de carbono (CO2) proveniente de la quema de combustibles fósiles cae un 52% para el 2030 y un 71% para el 2075. Los países industrializados alcanzan una reducción del 20% en las emisiones de CO2 para el 2005;
3. El impacto climático del escenario planteado por el estudio de Greenpeace es significativamente menor que un escenario convencional ("business-as-usual"). En contraste al incremento de temperatura que alcanza a 4ºC y al incremento en el nivel de los océanos que es de alrededor de 70 centímetros para el próximo siglo bajo un escenario convencional, la temperatura global se mantiene por debajo de 1,5ºC y el nivel del mar se incrementa en sólo 20 centímetros en el escenario de Greenpeace. La tasa de cambio de temperatura, que incide en la capacidad de los ecosistemas para adaptarse, es de 0,3ºC por década dentro de un escenario convencional, la misma baja a menos de 0,1ºC por década en el escenario de Greenpeace en 30 años.
El impacto climático de este estudio es menor que el de cualquier otro estudio energético global producido recientemente, y satisface los objetivos ecológicos recomendados por diversos analistas climáticos. Se encuentra dentro de los requerimientos del Articulo 2 de la Convención del Clima firmada en 1992. Este acuerdo estableció que "El objetivo último de esta Convención... es alcanzar, de acuerdo a las provisiones relevantes de la Convención, la estabilización de la concentración atmosférica de gases de invernadero a un nivel que prevenga la interferencia antropogénica riesgosa para el sistema climático";
4. El abandono de los combustibles fósiles se alcanza por medio de importantes mejoras en la eficiencia energética, especialmente en el transporte, edificios y el sector eléctrico. El promedio de eficiencia de los automóviles, por ejemplo, se incrementa del actual 13,8 litros/100 kms a más de 3,6 litros/100 kms en los próximos 40 años. La eficiencia en los aparatos electrodomésticos se multiplica por un factor de tres. A través del incremento de la cogeneración, turbinas de ciclo combinado y celdas de combustibles, el promedio de eficiencia en la generación de energía se duplica;
5. Junto al mejoramiento de la eficiencia energética, la rápida introducción de energía renovables tales como el viento, solar y biomasa, constituyen el fundamento del abandono de los combustibles fósiles. Algunas de estas tecnologías renovables, como la eólica, hidroeléctricas de baja escala y combustibles orgánicos, son actualmente competitivas en costos. Dando un apoyo gubernamental suficiente en Investigación y Desarrollo (I+D) y otras cambios políticos tales como impuestos a la contaminación, otras tecnología renovables serán económicamente competitivas dentro de 10 o 20 años.
Los costos de muchas de estas tecnología renovables han caído considerablemente en los últimos 10 años -la energía eólica redujo sus costos en un 75%, la energía solar térmica un 70% y las celdas fotovoltaicas en un 90%;
6. Basado en diversos estudios alrededor del mundo y de nuevos análisis económicos realizados por los expertos de Greenpeace utilizando este escenario, el abandono de los combustibles fósiles puede lograrse a un costo igual o menor que en un escenario convencional;
7. Para alcanzar los objetivos del estudio, debe iniciarse una serie de cambios de manera inmediata. El estudio demuestra que por cada diez años de retraso en implementar las reducciones en los combustibles fósiles, el mundo se compromete a un incremento de 0,4ºC de incremento en la temperatura global.

Política para abandonar los combustibles fósiles y la energía nuclear
El estudio encargado por Greenpeace demuestra la factibilidad técnica y económica de abandonar la energía nuclear y los combustibles fósiles. Greenpeace ha identificado algunas de las políticas necesarias para asegurar que las transformaciones tecnológicas ocurran. Greenpeace recomienda:
A. La introducción de nuevos estandares de eficiencia para todos los vehículos, mayores estandares para los aparatos electrodomésticos, iluminación, máquinas industriales y edificaciones.
B. La introducción de impuestos a la contaminación para los combustibles fósiles que refleje sus verdaderos costos por daños ambientales.
C. La eliminación de todo subsidio a los combustibles fósiles y a la energía nuclear, así como a la exploración petrolera y uranífera.
D. La duplicación de los presupuestos de I+D en energía dentro de los próximos 10 años, la mayor parte a ser utilizado en eficiencia energética y renovables. Más del 80% de los presupuesto gubernamentales en I+D se gastan actualmente en energía nuclear y petróleo.
E. Acuerdos de financiación internacional que ayuden en la introducción de tecnologías de eficiencia energética en Europa del Este y Central y en países del Sur;
F. El establecimiento de una nueva agencia internacional -una agencia de la ONU destinada a Tecnologías para la Eficiencia Energética y Renovables- la que promovería el desarrollo de estas tecnologías a través del entrenamiento, el apoyo financiero y la información.
G. Los préstamos de los Bancos Multilaterales de Desarrollo para proyectos energéticos deberán ser reorientados hacia proyectos de eficiencia energética y renovables. Actualmente, menos del 1% de los préstamos del Banco Mundial para proyectos energéticos se destinan a eficiencia energética.
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NOTAS
1 El Stockholm Environment Institute posee centros de investigación en Estocolmo (Suecia), York (Inglaterra) y Boston (Estados Unidos). El centro de Boston desarrolla internacionalmente análisis energéticos y ambientales para diversos gobiernos, agencias de Naciones Unidas y otros organismos internacionales. SEI-B desarrolló un conjunto de análisis técnicos del estudio y produjo el "Fossil Free Energy Scenario" y variaciones del mismo bajo una serie de restricciones acordadas con Greenpeace.
Michael Walsh desarrolló un análisis detallado del transporte global que fue integrado al escenario; Paul Waide desarrolló todo el trabajo de modelización climática y análisis económicos adicionales utilizando el modelo ASF; Roger Kayes desarrolló un trabajo sobre forestación y deforestación que fue utilizado en el análisis de impactos climáticos. Todas las recomendaciones políticas en el estudio son las dadas por Greenpeace.
Las presunciones adoptadas para el estudio fueron deliberadamente tomadas de fuentes convencionales utilizadas en otros estudios sobre escenarios energéticos globales. Las mismas no representan la política de Greenpeace. Dichas presunciones incluyen el pronóstico poblacional de Naciones Unidas de 11,3 mil millones de personas para el año 2100, y un gran aumento del PBI global (hasta por un factor de 14 para el período estudiado) basado en estudios del IPCC (Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático) y del Banco Mundial. También se presume que los países del Sur seguirán el modelo de desarrollo económico del Norte (industrialización intensiva en recursos naturales, continuado por un corrimiento hacia el sector de servicios).
Estas presunciones serían criticables ya que tales niveles de crecimiento del PBI son probablemente irrealistas y ocasionarían problemas severos en los ecosistemas. Estas presunciones deberían asumirse como "conservadoras", útiles para poder comparar este estudio con otros estudios energéticos globales. Tales presunciones establecen una severa prueba para la factibilidad del abandono de los combustibles fósiles.
El abandono de los combustibles fósiles fue una restricción establecida en el modelo de análisis y no una conclusión del modelo.
2 1 Exajoule = 1018 joule (J=joule, unidad de energía).
1 Kilovatio-hora (kwh) = 3.600 kJ
ANEXO 2: Cambios en el Clima y Salud Humana
El informe "Climate Change and Human Health" preparado por la Organización Mundial de la Salud, la Organización Meteorológica Mundial y el Programa de las Naciones Unidas para el Ambiente, ofrece una evaluación científica realizada por expertos, sobre el impacto que los cambios del clima podrían ejercer sobre la salud de la población mundial. Está dirigido a los responsables políticos y a los investigadores y presenta el tema con cautela, empleando los mejores estudios científicos para ofrecer las predicciones más razonables y recomendaciones realistas para las acciones a tomar.
En el informe se enfatizan constantemente las complejidades de los cambios de clima, las limitaciones de los métodos actuales de investigación y la incertidumbre resultante para las predicciones futuras. Puede requerirse información adicional a la representación local de la Organización Panamericana de la Salud, M. T. de Alvear 684, 4to. piso, tel. 312-5301, fax 311-9151, E-mail: [email protected]
Introducción
La producción del informe, presentado en el formato libro, refleja el consenso de ideas de un grupo internacional de 11 expertos en áreas que abarcan desde simulaciones de clima hasta el comportamiento de los vectores de enfermedades en distintos sistemas ecológicos. Otros 45 expertos contribuyeron al informe o revisaron secciones relevantes. Se incluyen casi 700 referencias bibliográficas, asegurando la profundidad de la investigación y la solidez de los argumentos.
El informe, que consta de diez capítulos, comienza resumiendo el estado actual de los conocimientos sobre el tema y las opiniones prevalentes sobre los cambios del clima inducidos antropogénicamente, tomando éstos como base para evaluar las posibles consecuencias para la en tres aspectos: cambios en la temperatura y las precipitacones; cambios en las frecuencias de las olas de calor y otros eventos extremos de clima y el ascenso del nivel del mar. Las consecuencias potenciales para la salud humana derivados de un aumento de la radiación ultravioleta debida a la disminución del ozono estratosférico-aunque no sea un componente de cambios en el clima-también han sido tratados en este informe. Para ayudar a los investigadores en este campo controversial, se incluyen capítulos adicionales donde se estudia el reto para la ciencia ortodoxa presentado por las investigaciones de cambio de clima. Otro tema tratado se refiere al progreso a lo largo de los últimos 5 años en la ciencia de modelación de clima y las predicciones de las consecuencias para la salud humana. El informe termina con una discución sobre las muchas estrategias inmediatas o a largo plazo que pueden eligir quienes fijan las políticas, apoyadas por un claro llamado a la acción: si surgirán consecuencias dañinas para la salud a causa de los cambios de clima, no se puede esperar la aparición de evidencia empírica definitiva. Tal actitud de "esperar y ver" será en el mejor de los casos, imprudente y en el peor, insensato.
El informe
La confección del informe se inició en el año 1993, trs recibir un subsidio de la USEPA. Subsidios adicionales fueron recibidos del Gobierno de los Países Bajos y de las tres Agencias participantes -World Health Organization(WHO), World Meteorogical Organization(WMO) y United Nation Environment Programme(UNEP)-, siendo la WHO la Agencia Coordinadora. Se formó un grupo de trabajo de expertos, bajo la dirección de A. J. Mc Michael, que se reunieron tres veces en el espacio de dos años. Las opiniones expresadas en el informe reflejan el consenso logrado por este Grupo de Trabajo pero no necesariamente la política de las agencias participantes.
Los hechos
Varios gases creados por el hombre (en especial los halocarbonos y el N2O) han reducido los niveles de ozono atmosférico, especialmente en las latitudes más altas. En consecuencia, ahora llega a la superficie de la Tierra una proporción mayor de radiación solar ultravioleta. Continúan los daños al ozono estratosférico, y la velocidad de disminución del ozono total ha aumentado durante los años 90.
Consecuencias para la salud
La respuesta
Necesidades en investigación y políticas